¿De Qué Trata La Máquina del Tiempo? Resumen de The Time Machine (1960)
¿De Qué Trata La Máquina del Tiempo? Resumen de The Time Machine (1960)
Nos encontramos en el año 1900, época victoriana. Un grupo de amigos de reúne en casa de un colega para cenar. La ama de llaves dice que su patrón no ha abandonado su estudio y no ha salido ni a comer. A pesar de ello, entrega una nota con una indicación suya, en la cual cita que, si no llega a las 8 en punto, que sus invitados empiecen sin él.
Una vez sentados todos en la mesa para cenar, aparece el anfitrión. George
visiblemente agotado, sucio y lastimado. Este extenuado, pide algo de beber y
ante la mirada atónica de sus amigos, comienza a narrar su historia.
Todo inicia cinco días antes, el 31 de diciembre de 1899. George presenta
ante sus amigos, su nuevo invento, que le llevó 2 años en desarrollar. Un
aparato para viajar a través de la cuarta dimensión. El tiempo. George les enseña una muestra a escala de su invención, ante el
escepticismo de sus espectadores, decide ponerla en marcha. Toma un puro de uno
de sus amigos y lo envía hacia el futuro con su aparato.
George siente complacencia al ver el satisfactorio resultado. Sus
compañeros por otro lado, asombrados por la desaparición del objeto, creen que
su amigo solo ha hecho un truco y no creen que en verdad haya inventado La Máquina
del Tiempo. Tras debatir sobre el concepto del espacio
y el tiempo, invitan a su amigo a desarrollar otras ideas que le beneficien
económicamente. Tras esto terminan la reuniendo marchándose cada uno. Todos
salvo Filby, el mejor amigo de George quien se queda un rato más para
conversar.
Al igual que los otros, Filby también es escéptico, sea como fuere, muestra
preocupación por su amigo e invita a George a destruir su invento si realmente
funciona, pensando que este le traería la ruina a su amigo. George invita al
otro a marcharse, no sin este antes invitarlo a pasar el nuevo siglo con su
esposa y su hijo.
Naturalmente George pasa de ello y se ponen en marcha a probar la máquina
del tiempo con el mismo, pero primero deja la nota de la invitación para la
cena dentro de 5 días con sus amigos.
Ya en su laboratorio con la Máquina tamaño real, se sienta en ella. Acciona
la palanca hacia adelante, para ir al futuro. Al principio piensa que no ha
tenido efecto, hasta que ve la hora, dándose cuenta del cambio de hora por su
reloj de bolsillo como referencia.
Feliz con el resultado, continúa avanzando hacia adelante, pernotándose de
los cambios que ocurren a su ambiente. Fascinado por los continuos cambios en
cuestión de segundos, decide avanzar ya no solo en horas sino en días y años.
El maniquí de la tienda del frente se convierte en su punto de referencia. Su
primera parada en el tiempo ocurre 17 años en el futuro, cuando se percata del
cambio en su laboratorio.
Con todo hecho ruinas, sale a la calle para saber por qué del cambio tan
brusco. Al cruzar la calle, en la tienda de su amigo, piensa que se ha topado
con Filby. Sin embargo, resulta ser es su hijo ya adulto. Este le confiesa que
ha fallecido su padre debido a la guerra hace un año y que el mantiene la
voluntad de su padre, de respetar la propiedad de su amigo, por ello del
abandono y su permanencia.
George agradece para sí mismo la amistad incondicional de su amigo y
lamenta su pérdida. No obstante, decide avanzar en su viaje, está vez esperando
termine la guerra. Ya con su casa destruida por la guerra, su siguiente parada
es en año 1966 tras escuchar un extraño sonido. En su antigua propiedad,
consigue ver una placa hecha por James, el hijo de su amigo, para rememorar la
devoción de su padre por George.
El ruido resulta ser sirenas de un ataque aéreo. A pesar de la
reconstrucción de la ciudad, el país aún sigue en guerra. George no se refugia,
sino que se reencuentra nuevamente con James Filby, ya envejecido tras salir de
su tienda. Atónito por el improbable reencuentro de alguien que no ha
envejecido, este le advierte del peligro y se refugia en el bunker.
George no hace caso, hasta que empiezan a caer las bombas nucleares, a lo
que huye a toda prisa hacia el futuro. Se lamenta que a pesar de tantos años la
sociedad aún está en guerra. Todo su entorno ha desaparecido, queda incluso
atrapado por los cambios en el ambiente. No es hasta cientos de miles de años
después, tras los cambios naturales que al fin consigue ver la luz nuevamente
hasta su última parada. El año 802.701.
De la civilización no quedan más que unas ruinas. Hay nuevas especies de
plantas y una exuberancia vegetal que desborda. Tras una pequeña exploración
descubre a un grupo de jóvenes disfrutando del ambiente. Su observación es
interrumpida al oír el grito de una mujer siendo arrastrada por el río. Ante el
nulo interés de los hedonistas en la dama, George salta al agua a su rescate. George
queda desconcertado por la nula ayuda y la impasibilidad de la chica que acaba
de rescatar.
George sigue al grupo de jóvenes. Vuelve a encontrarse con la chica que
rescató, quien no entiende el motivo de su acción. Ella se llama Weena. A
través de ella, descubre que han perdido la escritura, no hay adultos, no
tienen intereses o curiosidades, incluso ante un extraño como él y que parece
preocuparles la noche.
Cuando comen, George intenta sacar más información. Sus intentos son en
vano, ya que estos no tienen interés. Consigue que uno le muestre los libros,
para ver si así, consigue entender esta nueva sociedad o por qué han llegado a
este punto. Para su desgracia, estos no son más que polvo, lo que motiva al
protagonista a mostrar su frustración ante esta sociedad conocida por ellos
mismos como los Elois.
George desea cambiar las cosas, para ello decide ir por su máquina del
tiempo. Lamentablemente esta ha sido tomada. Sin poder abrir la puerta donde se
resguarda su invención, se reencuentra con Weena quien le advierte del peligro.
Ya que, en la noche, merodean los habitantes del subsuelo. Los Morlocks, la
otra rama evolutiva de la humanidad, quienes les dan alimento y vestido a los
Eloi.
George ya se había topado con un par, pero estos habían huido ante el
fuego. Uno más aparece para llevarse a Weena, sin conseguirlo gracias a la
intervención de George. Con una fogata consiguen pasar la noche.
Explorando se topan con unos pozos. George escucha el ruido de máquinas y
piensa que, si consigue algo, podría abrir la puerta y recuperar su máquina del
tiempo. Weena le pide no bajar debido a los Morlocks, también le menciona unos
anillos que hablan. George, tiene curiosidad de esto y le pide que le enseñe.
Vuelven al refugio donde ella hace sonar uno de los anillos. Gracias a
estos, George descubre que tras la guerra la humanidad corrió al borde de la
desaparición debido a la escasez de alimento, oxígeno y enfermedades, dejando
dos facciones, lo que se refugiaron bajo tierra, quienes evolucionaron como
Morlocks y los que se arriesgaron en la superficie, los Elois, quienes sobrevivieron
perdiendo todo el conocimiento de la humanidad.
George llega a la conclusión de, por qué no hay adultos entre los Elois.
Los Morlocks son los dominantes que esclavizan a los Elois, quienes los crían
como ganado, hasta que se los llevan antes de cumplir la madurez.
El inventor decide bajar por el pozo, apenas inicia su recorrido, suenan la
sirenas. Weena y los demás Elois como hipnotizados son atraídos por ella hacia
la edificación donde está guardada la Máquina del Tiempo. George no logra
evitar que se lleven a Weena, ni entrar.
Frustrado cuestiona a los demás Elois, quienes no hacen nada por recuperar
a los suyos. Como si la vida no importase para ellos. Sin más dilación, George
desciende por el pozo en busca de Weena. Armado solo con un palo, al que
prepara una mecha para hacer arder como antorcha, explora el lugar para
descubrir la suerte de los Elois que no regresan. Estos son devorados por los
Morlocks.
El inventor por fin encuentra a Weena junto a los demás. Intenta hacerles
entrar en razón, lo que consigue a cambio, es el ataque de los Morlocks con sus
látigos. Sin desistir, el protagonista se enfrenta a todos ellos. Cuando ya
está rodeado por ellos, usa su As bajo la manga, enciende cerillos para
espantarlos. Estos nunca han visto el fuego y su luz parece cegarlos.
Con la ayuda de Weena, usando el último cerillo hace funcionar la antorcha.
De nuevo ocurre la confrontación física contra los Morlocks. Los Elois miran
con miedo el combate sin conseguir huir o unirse a la lucha, hasta que George
es atrapado por uno de los Morlocks quien le somete, cuando finalmente uno de
los Elois se une a la contienda imitando al viajero del tiempo.
Con un Morlock menos, George recupera su antorcha y guía a los Elois a huir
del lugar. No sin antes iniciar un incendio en la caverna. Con ayuda de los
Elois de la superficie consigue salir aprisa a la luz. El prota invita a los
demás a tirar madera seca en los pozos para avivar el fuego.
Debido a la conflagración el lugar colapsa. George se pone modo cariñosito
con Weena, hasta que es interrumpido por otro Eloi para enseñarle el fuego en
la edificación donde está su aparato.
El viajero corre al lugar, donde ahora la puerta está abierta con su
máquina del tiempo adentro. Invita a Weena a volver con él. A poco de entrar al
sitio, la puerta se cierra, separando la pareja y dando pie a otra
confrontación con los Morlocks. George no pierde el tiempo, vuelve como puede a
su presente. Donde converge la historia del inventor con su aparición antes sus
amigos.
Fascinados por la historia, sus amigos siguen sin creerle, a pesar incluso
de traer una flor exótica obsequiada por Weena como prueba. George ahora decide
no darles importancia, dejándoles marchar tras la cena. Solo se despide
agradeciendo a su gran amigo David Flint.
Flint apunto de marcharse, da vuelta atrás hacia la casa. En busca de
George, escucha el ruido de la máquina e intenta llegar a él. Aunque consigue
derribar la puerta del laboratorio, su amigo se ha marchado ya con la máquina
del Tiempo.
Flint corrobora entonces que su historia es cierta, tras ver el rastro del
aparato y su desaparición. Se pregunta que plan tendría para el futuro, a lo
que pregunta a la ama de llaves si nota la ausencia de algo. A lo que ella
contesta hacen falta 3 libros. Pero sin saber, cuales serían.
Así concluye esta historia, con dos preguntas. Qué libros llevarías para
reconstruir la civilización y si George regresará algún día, aunque total, él
tiene todo el tiempo del mundo.
FIN.


Comentarios
Publicar un comentario