¿De Qué Trata They Live? Resumen de Sobreviven (1988)


¿De Qué Trata They Live? Resumen de Sobreviven (1988)

John Nada, un hombre sin hogar deambula por las calles de Los Ángeles. El protagonista de esta historia busca empleo, en la tierra del sueño Americano. En su búsqueda se topa con un predicador ciego, cuyo mensaje es irreverente al poder, donde menciona que “Ellos” nos controlan.

John consigue empleo en una construcción. Uno de sus compañeros Frank Armitage, al ver su condición, le invita a un lugar donde pasar la noche. El sitio es un asentamiento para desamparados que funciona de albergue. Allí consigue alimentarse y conocer un poco de la vida de Frank.

Al caer la noche, a John le llama la atención que la señal de televisión es interrumpida por un desconocido, quien aduce que hay una señal que se transmite a las personas y crea un inconsciente colectivo. Los espectadores, al mismo tiempo, sienten una pequeña jaqueca.

El vagabundo vuelve a ver al peculiar predicador. Lo que llama su atención, es la extraña actividad nocturna de la iglesia, por lo que interroga a Gilbert, el encargado del asentamiento. A John no le convence su respuesta, por lo que, se cuela por la parte trasera de la iglesia para investigar.

En el sitio, 3 cosas llaman su atención. En la pared está escrito “Ellos viven, nosotros dormimos”. El sitio es una especie de laboratorio y bodega de unas gafas de sol. Sumado a lo anterior, descubre que los cantos de la iglesia, en realidad es una grabación y en realidad hay una reunión secreta en su lugar. John es descubierto por el predicador, quien examina su rostro y manos, al huir del sitio, el religioso comenta que él volverá.

John comparte con Frank su investigación. Este le pide que no se meta en lo que no le incube, pero a Nada, poco le importa la sugerencia, este sigue observando la actividad de la iglesia con unos prismáticos hasta caer la noche. Momento en el cual, vuelve aparecer un helicóptero de la policía. Acto seguido, varios miembros de la supuesta iglesia huyen del lugar.

Con ayuda de Gilbert y el desconocido, también escapa el predicador. Acto seguido llegan varias patrullas de policía para allanar la iglesia. El asentamiento es desalojado y destruido por el cuerpo policial al mismo tiempo. John queda perplejo por el operativo, más aún, cuando vuelve a ver al predicador ciego y al desconocido recibir una paliza por parte de los policías.

Sin nada que hacer por ellos, John ayuda a escapar a otro en su lugar.

Al día siguiente, como vaticinó el predicador, Nada vuelve a la iglesia a examinar. Del compartimiento secreto, que descubrió se lleva una de las cajas. En ella solo hay gafas de sol. Decepcionado por su hallazgo, tira la caja a la basura, salvo por un ejemplar.

Al usar los lentes por la ciudad, llama su atención que anuncios publicitarios, tienen otros mensajes con ellos puestos. Como “Obedece”

Lo mismo ocurre con mensajes de tiendas. Los mensajes se repiten igualmente en las revistas. Obedecer, quedarse dormido y consumir, los textos más recurrentes. Lo que termina de desconcertar al protagonista, es el inusual rostro de una persona.

Siguiendo su camino con las gafas puesta, ve una antena que repite el mensaje “Duerme”. Se topa además con más personas adineradas con rostro extraterrestre. En una tienda encara a una de estas, aludiendo que se ve horrible. Para su sorpresa, esta pide apoyo con su reloj y lo mismo hacen los demás semejantes.

Con algo de pánico, se marcha. En la calle es interceptado por la policía. Estos son iguales a los otros. John no se intimida, se resiste al arresto y dispara a ambos seres inhumanos. Toma sus armas y se retira.

Sin percatarse de donde se mete, entra a un banco. Donde como no, hay más invasores camuflados. Uno de estos disfrazado como policía dispara a Nada. Ileso, este devuelve el tiro de lleno. Otro más vestido de civil, usa su reloj como comunicador para dar aviso, cuando John está por acribillarlo, este desaparece gracias a su reloj.

Durante su fuga, destruye un dron de vigilancia y deja huir a un policía humano. Para su escape, secuestra a una mujer en el estacionamiento. La migraña por la señal sigue molestando, John quiere descansar, así que le pide a la mujer que le lleve a su casa. Esta colabora, aunque no le apetezca.

Ya en su casa, Nada se retira las gafas para descansar de estas e invita a su cautiva a probárselas, sin que esta acepte. Allí se entera que la mujer es Holly Thompson, empleada del canal Cable 54. Cuando John intenta encender la TV para verificar la señal, es atacado por Holly y arrojado por esta por la ventana. Herido tras la caída, se oculta por un rato, mientras la policía llega al lugar.

Tras pasar la noche en la intemperie, busca en la construcción a Frank. Al ser un asesino furtivo presentado por los medios, Frank le pide que se vaya. John sin armas o las gafas, vuelve al lugar donde tiró la caja. Estas ya han sido cargadas en el camión de basura, donde solo consigue rescatar un poco del material. Al lugar llega Frank para entregarle su pago. Nada, al ver que es humano, le pide que se pruebe las gafas.

Este piensa que su compañero es un demente, por lo que se niega. John devuelve el golpe e insiste que se pruebe las gafas así sea por las malas. Los dos se agreden, Frank incluso intenta destruir los lentes. Tras el fuerte cruce de golpes entre uno y el otro, cuando Frank creyó haber ganado, John contraataca consiguiendo por fin que este porte los lentes. Con lo cual, este consigue ver a los invasores y su tecnología.

Sin tener idea de qué hacer se refugian en un hotel. Cuando Frank regresa con víveres, Gilbert lo reconoce e invita al par a su reunión sabiendo que están despiertos. 

En la noche llegan a la ubicación. Allí reciben nuevos lentes que crean la interferencia, sin provocar la migraña. Con los lentes puestos, hablan con Gilbert, quien manifiesta que están organizados para destruir la señal en respuesta a los invasores. Se lamenta que los persigan en su mayoría policías humanos y que ellos son tratados como comunistas revoltosos. Mientras otros son reclutados por los invasores a cambio de riqueza.

En la reunión insurgente, pasa un vídeo del desconocido explicando como la sociedad es tratada como ganado, desde hace años con la llegada de estos invasores. Mientras son equipados, un miembro del grupo les comunica que hay una clave secreta, con lo cual, al usar el reloj extraterrestre, estos se pueden teletransportar. Por lo que le gustaría mucho saber cuál es.

Cuando se discute por eliminar a los invasores, Gilbert, más sabio invita es a encontrar la señal de transmisión y destruirla. Holly interrumpe para señalar que la señal no viene de la radio. Sorprendido de su presencia, John se reúne con ella. Ella se lamenta y le dice que no lo sabía, hasta que se puso los lentes.

El encuentro es interrumpido por una redada policial. En vez de tomar prisioneros, los agentes llegan disparando sin mediar palabra. Los miembros de la iglesia, son abatidos en el lugar. Holly, Frank y John consiguen salir, no obstante, la calle es un campo de guerra. Tras un tiroteo, John y Frank son acorralados en un callejón. Al intentar operar el reloj, Frank, sin saberlo activa una ruta de escape, con la cual consiguen salir ilesos.

Son transportados a un subterráneo donde hay señaléticas de idioma extraterrestre. Explorando el lugar, llegan a una sala donde se realiza una gala. El orador manifiesta como la élite se ha enriquecido obscenamente gracias a ellos, además de acabar con el reciente grupo insurgente, todos son buenas noticias.

John y Frank se sorprenden al ver que, entre los invasores, hay también humanos. Dentro de los cuales, uno les confunde como nuevos reclutas e invita a conocer el lugar. El lugar resulta ser una base de operaciones, donde incluso se pueden teletransportar desde su lugar de origen. Siguiendo con el recorrido, el anfitrión narra como desde ahí mismo, se manda la señal maestra que adormece a las personas. Luego pues, se sabe que están en el sótano de Cable 54. John pide a su anfitrión, que le deje entrar a la transmisión en vivo. Aunque este accede, los soldados piden su verificación, con lo cual John y Frank responden con fuego.

El anfitrión confiesa que la señal sale desde la azotea e intenta convencer al par de tener una buena vida apostándole al lado ganador. Ambos les desagrada la idea, justo en ese momento interrumpe otro soldado, con lo cual el anfitrión aprovecha para escapar. Con la sala insonora ni poder entrar, el dúo decide destruir la señal.

Mientras preguntan como llegar a la azotea, Nada también pregunta por Holly. Los soldados al tanto de su presencia van por su captura. Sin embargo, la pareja tiene mejor suerte con la puntería en los pasillos. De camino encuentran a Holly, quien se les une. En el último piso son emboscados. John no tiene problema con ello y llega a la azotea.

Por otra parte, Holly asesina a Frank. John encuentra el transmisor, al preguntar por los otros, solo Holly responde. Quien le amenaza con el arma en alto. John Nada es obligado a tirar su arma. Dolido por la traición, saca un arma oculta y abate a la traidora, acto seguido destruye de un disparo el transmisor. Acribillado por los soldados, disfruta de la victoria mientras perece.

Con la señal destruida, los invasores ya no pueden ocultar su presencia. Concluyendo así esta historia.

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